Monday, Sep 25th

Last update06:09:11 PM GMT

Nuevo pago de deuda no es 'triunfo para Puerto Rico'

(2 de diciembre de 2015 - San Juan, PR) "No es motivo de alegría ni de celebración." Así reaccionó el candidato a la gobernación por el Partido del Pueblo Trabajador (PPT), Rafael Bernabe, al anuncio de que la administración de Alejandro García Padilla realizó un pago de $354 millones al servicio de la deuda. "No es un triunfo para Puerto Rico. Más bien, es parte del curso errado y errático del gobierno de Puerto Rico en lo que se refiere al apremiante problema de la deuda, que no puede separarse de nuestro problema de estancamiento económico general", reiteró.

Según Bernabe, "la triste realidad es que los bonistas reciben su pago, y quien no recibe su bono o su reintegro es el trabajador y la trabajadora en Puerto Rico. El gobierno, a pesar que dice que la deuda es impagable, no logra desprenderse de los bonistas y de lo que ellos consideran aceptable".

El profesor universitario describió como "desconcertante" la política del gobernador, quien por un lado afirmó en junio pasado que la deuda es impagable pero, por otro lado, la sigue pagando. "García Padilla plantea que hay que renegociar la deuda, pero no asume la posición afirmativa necesaria para lograr la renegociación habilitante que necesitamos. Plantea que se colocará al pueblo por encima de la deuda, pero sigue implantando medidas de austeridad contra el pueblo. Todo esto lo hace para supuestamente ganarse la buena voluntad de los bonistas, cuando todo indica que tal buena voluntad no existe. De hecho, toma acciones que alejan la posibilidad de una renegociación habilitante de la deuda", afirmó.

"Ahora para poder hacer el pago de $354 millones ha recurrido a fondos asignados para el pago de otros bonistas en el futuro, en lo que se ha llamado el 'clawback'. Es lamentable que ha hecho esto para supuestamente facilitar 'una reestructuración voluntaria' de la deuda. ¿Pero qué incentivo tienen los bonistas para negociar si, cada vez que dice que no hay dinero, les paga? Ninguno. Se han salido de nuevo con la suya y seguirán exigiendo sus pagos con igual intransigencia", advirtió Bernabe quien recordó que se ha dicho que no se deben suspender los pagos para evitar litigios, pero el 'clawback' ya puede provocar demandas de los bonistas cuyos pagos futuros provienen de los fondos que acaban de ser desviados para pagar el servicio que venció ayer.

Bernabe indicó que "se sigue hablando mucho sobre las consecuencias del impago, presentándolas como lo peor que le puede pasar a Puerto Rico, pero no han destacado las terribles consecuencias de seguir pagando una deuda insostenible. Muchos economistas han señalado que imponer medidas de austeridad para seguir pagando deudas insostenibles de países deprimidos económicamente, como es el caso de Puerto Rico, tan solo perpetúa la crisis económica y el problema de la deuda, además de ser injusto pues se golpea más a quienes menos tienen. Lamentablemente, ese ha sido el curso que el gobierno en la práctica ha seguido desde 2006 hasta el presente, bajo gobiernos rojos y azules. Para seguir pagando la deuda se han congelado plazas, se ha ido reduciendo el empleo público con medidas como la Ley 7, se arrebataron derechos a los empleados y empleadas del sector público a través de la Ley 66, se atacó el bolsillo de los trabajadores y trabajadoras con el IVU, las cruditas y el IVU agrandado. También han dejado de pagar los reintegros que deben y ahora mismo amenazan con reducir o no pagar el bono de Navidad".

El portavoz insistió en que una vez se reconoció que la deuda es insostenible se debió elaborar un plan integrado que incluyera la renegociación habilitante de la deuda, una revisión de la política de exención contributiva, un plan de reconstrucción económica con una propuesta acción y aportación federal a dicho plan. "En cuanto a la deuda había y todavía hay que organizar una auditoría ciudadana y hay que estar dispuestos a suspender pagos cuando sea necesario. Es la única forma de lograr que los bonistas entiendan que la negociación va en serio, que es imprescindible atender las necesidades de Puerto Rico. Mientras se siga cumpliendo con una deuda insostenible y sacrificando al país con tal de pagarla, los acreedores seguirán exprimiendo hasta la última gota de nuestros recursos."