Monday, Oct 23rd

Last update11:34:30 PM GMT

Lo perfecto, lo posible y lo incorrecto

Por Rafael Bernabe


 

Al justificar su voto a favor de las enmiendas sometidas por el Partido Popular Democrático a la ley electoral, y, en particular, a las disposiciones sobre el financiamiento de campañas, los líderes del Partido Independentista Puertorriqueño han señalado que no debemos permitir que la aspiración a lo perfecto nos prive de alcanzar lo posible.

 

Parecería, por tanto, que las mencionadas enmiendas no son perfectas, pero constituyen un avance que debemos apoyar. El problema, sin embargo, es que las enmiendas no son un avance imperfecto, sino un paso atrás: una cosa es apoyar unprogreso insuficiente, otra cosa es apoyar medidas que nos alejan, que contradicen nuestros objetivos.

 

​El objetivo lo señaló muy bien la senadora del PIP María de Lourdes Santiago enel debate sobre la medida. Coincide con nuestra posición: lo ideal es un sistema con "financiamiento público total" que elimine completamente los fondos privados.

 

Los fondos privados son fuente de desigualdad (aseguran que unas ideas y programas tendrán mucho más exposición que otras), corrupción (son el medio para el intercambio de favores entre intereses privados y funcionarios electos) y de ventaja para los sectores más ricos (donde manda el dinero mandan los que más dinero tienen).

 

La pregunta ante cualquier medida debe ser entonces: ¿nos acerca o nos aleja del objetivo declarado: reducir la injerencia de fondos privados en el proceso electoral? Si nos acerca debemos apoyarla, por imperfecta que sea. Si nos aleja debemos denunciarla.

 

Miremos las enmiendas propuesta por el PPD desde ese ángulo. Las enmiendasmantienen la opción de financiamiento que usan tanto el PPD como el PNP: pueden recibir hasta $5 millones en fondos privados, que se parean con $5 millones públicos. Esto deja igual la injerencia de los fondos privados. Por otro lado, el acceso al fondo de $1 millón al que se acogieron otros partidos en 2012 ahora se condiciona a la búsqueda de $250 mil. Esto no solo aumenta la injerencia de los fondos privados, sino que los convierte en el regulador del acceso a los fondos públicos. Esto no es un avance, aunque imperfecto, hacia la reducción de la injerencia de los fondos privados. Es un paso atrásque mercantiliza aún más el proceso electoral.

 

​Se ha dicho que para recibir fondos los partidos deben demostrar que tienen gente. Estamos de acuerdo: pero los partidos demuestran que tienen gente con lo votos y los endosos. Con estas enmiendas un partido puede obtener los votos (o los endosos) para quedar inscrito, pero todavía tiene que demostrar que "tiene gente" produciendo $250 mil dólares. Ahora lo que cuenta no son los votos o los endosos, es el dinero. ¿Cómo puede apoyar esto alguien que aspira a reducir el rol del dinero privado en el proceso electoral?

 

Algunos legisladores han preguntado cuánto cuestan los nuevos partidos. Nosotros preguntamos: ¿cuánto nos cuesta el mal gobierno de los viejos partidos? ¿Por qué se le teme tanto a que las ideas del Partido del Pueblo Trabajador tengan posibilidad de difundirse, conocerse y debatirse?

Se ha dicho que esta medida responde a la necesidad de ahorrar. Pero si el PIP o el PPT obtienen los $250 que permite la ley tendrán el mismo fondo que en el 2012. No hay ahorro.

 

​Si en realidad se quiere ahorrar hemos propuesto una medida inmediata: reducir 20% todos los fondos de campaña y electorales: el pareo de $5 millones se reduce a $4 millones, el fondo de $1 millón a $800 mil, y así también los fondos electorales.

 

El único efecto constatable de la medida propuesta es hacer más difícil, más estrecho, más desigual, el camino para nuevas opciones, nuevas voces, nuevas alternativas, como el PPT. ¿No será ese el verdadero objetivo de esta medida: mantener el monopolio de los partidos de siempre?